Los roles tradicionales de género y las diferencias en fuerza absoluta han dado lugar a enfoques erróneos del entrenamiento de fuerza para las mujeres; la fisiología del hombre, más que las hormonas, explican la fuerza absoluta superior de los hombres, cuando otras medidas de fuerza se utilizan como la fuerza relativa de la sección transversal del músculo, la fuerza de los hombres y mujeres es casi igual, asi las mujeres que practican el mismo programa de entrenamientos de fuerza bien diseñado como los hombres benefician los huesos y los tejidos blandos, aumentan la masa corporal magra, disminuyen la grasa, y aumentan la autoestima.

1. LOS ESTEREOTIPOS DE GENERO.

La cultura ha considerado tradicionalmente que la fuerza es un rasgo masculino y promueve un cuerpo pequeño y frágil como femenino; en consecuencia, las chicas han sido disuadidas de participar en actividades con movimientos bruscos y de desarrollar la fuerza.

Estos estereotipos de género, formados en la primera infancia, pueden dictar el comportamiento de las mujeres y limitar las capacidades de los hombres y las mujeres para expresar su plena humanidad, esto significa que algunas mujeres pueden que nunca hayan alcanzado su potencial de bienestar físico, gimnástico, y la de participación deportiva.

El advenimiento del movimiento feminista en la década de los 70’s permitió a muchas mujeres superar estas tradiciones, y participar más libremente en deportes y en entrenamiento de fuerza, sin embargo, el cambio se produce lentamente, y la fuerza física y el entrenamiento de fuerza no son tan comunes o aceptados para las mujeres como lo son para los hombres.

Una investigación sobre el potencial de fuerza de hombres y mujeres revela que las mujeres poseen alrededor de dos tercios de la fuerza de los hombres, sin embargo, la medida de fuerza en términos absolutos fomenta ideas falsas acerca de la fuerza de las mujeres, cómo las mujeres se ven a sí mismas, y la forma de hacer ejercicio.

2. EL PAPEL DE LAS HORMONAS.

Las hormonas juegan un papel en el desarrollo de la fuerza absoluta en hombres y mujeres, pero la influencia exacta no está clara.

Los andrógenos que provienen de las glándulas suprarrenales y los ovarios son las hormonas que más probabilidad tienen de influir en la fuerza; y las más importantes para el desarrollo de la fuerza son la testosterona y androstenediona; la respuesta absoluta de la androstenediona en levantamiento de pesas es similar en mujeres y hombres.

El papel de la testosterona en el desarrollo de la fuerza es compleja y significativamente más variable que el de la androstenediona, aunque las mujeres tienen en promedio cerca de un décimo de la testosterona de los hombres, y el nivel de testosterona .

3. LA FUERZA DE LA MUJER.

La fuerza, sin embargo, no debe considerarse en términos absolutos:

Las diferencias de género en la fuerza absoluta, por ejemplo, no son consistentes para todos los grupos musculares; las mujeres poseen alrededor del 40% al 60% de fuerza en la parte superior del cuerpo y 70% a 75% de fuerza en la parte inferior del cuerpo comparado con los hombres.
Los hombres pueden tener una ventaja en tiempo de respuesta neuromuscular que resulta en una mayor velocidad de producción de fuerza que las mujeres, sin embargo, la distribución de la fibra muscular es similar en ambos sexos, y las mujeres son capaces de utilizar una mayor porción de la energía elástica almacenada que los hombres en actividades en las que el músculo es pretensado, como en el contramovimiento previo al salto.

4. HUESOS Y TEJIDOS BLANDOS.

Las mujeres, más que los hombres, deben cumplir con la tensión mínima requerida para la remodelación ósea y en última instancia, para reducir el riesgo de osteoporosis.

La prevención de la osteoporosis requiere de cargas sobre el esqueleto axial superiores a lo normal y se cree que la tolerancia a la tensión de los huesos del esqueleto es 10 veces la carga típica que los humanos llevan en las actividades diarias. Como la remodelación ósea es proporcional al grado de sobrecarga (la cantidad de esfuerzo aplicado más allá de la carga normal), mientras mayor sea la sobrecarga dentro de los límites, mayor será la cantidad de remodelación ósea que ayuda a prevenir las fracturas y protege de la osteoporosis.

5. LOS BENEFICIOS PARA LA MUJER.

– Remodelación ósea mejorada para aumentar la resistencia ósea y reducir el riesgo de osteoporosis.

– Tejidos conectivos fuertes para aumentar la estabilidad articular y ayudar a prevenir lesiones.

– Aumento de la fuerza funcional para el deporte y la actividad diaria.

– Aumento de la masa corporal magra y disminución de grasa corporal no funcional.

– Mayor tasa metabólica debido a un aumento en los músculos y una disminución de la grasa.

– Mejoramiento de la autoestima y la confianza.

– Un número de factores pueden reducir o eliminar estos beneficios, incluyendo el uso exclusivo de las máquinas de pesas, el entrenamiento con cargas muy livianas, y el no avance en la resistencia o la intensidad.